Alex de la Iglesia en los Goya

Álex de la Iglesia (REUTERS/Sergio Perez)

Así inicia Alex de la Iglesia su discurso en relación a Internet y la industria del cine, en la Gala de los Goya celebrada en el Teatro Real de Madrid, el pasado domingo 13 de febrero. Y, donde dice cine, cada uno de nosotros podemos poner la palabra que nos afecta: Internet y los medios de comunicación, Internet y el marketing, Internet y la publicidad, Internet y el mundo editorial, Internet y… lo que sea, ¡da igual!. Tanto nuestras vidas como nuestras profesiones se han visto profunda e irremisiblemente afectadas tras la consolidación de esta poderosísima herramienta de comunicación global.

Según Alex de la Iglesia, cuya figura se agranda por momentos ante lo inusual (milagroso, diría yo) que resulta ver a alguien desde un cargo público defendiendo la libertad y la ciudadanía: “Estamos en un punto de no retorno. Es el momento de actuar, no hay marcha atrás. Nada de lo que valía antes vale ya. Las reglas del juego han cambiado…”.

Da miedo, da vértigo; éramos felices en nuestro mundo de tinta y papel. Hoy, nuestra tele es ya un mamotreto inservible que se limita a ocupar espacio en el salón, ir al cine es algo impensable para muchos, compramos online mientras muchas tiendas están vacías… Comprendo la desazón de todos los que escuchaban a Alex de la Iglesia con cara de incredulidad mientras pensaban: “Esto no me puede estar pasando a mí…con lo bien que me iba…”.

Pues sí, nos está pasando a todos, y es ahora cuando hay que reaccionar. Se ha terminado el decir a mí no me afecta, yo no lo necesito, mis clientes no están ahí… Por que sí, tus clientes sí están ahí, y quieren seguir comunicándose contigo, o con quien les sepa escuchar y atender. Ahora, el lenguaje es el suyo y funciona en una doble dirección. Los negocios deben adaptarse a este nuevo entorno en el que la comunicación ha dejado ya,  para siempre, de ser un monólogo en el que unos hablan (empresas, políticos, artistas) y otros sólo escuchan y compran o votan. Si quieres vender, o que te escuchen, o que te voten, te lo tiene ganar.

Y he aquí la buena noticia: las buenas ideas siguen siendo imprescindibles para triunfar. La estrategia, la creatividad y el talento siguen cotizando alto. Y será, una vez aplicados estos ingredientes, cuando puedas dejar que sean  Internet, Twitter, Facebook o lo que venga, quienes trabajen para ti. Y este espacio online se habrá convertido en el lugar desde el que serás capaz de atraer a clientes de cualquier lugar del mundo.

Porque como dice Alex: “Internet es la manera de comunicarse, de compartir información, entretenimiento y cultura de millones de personas. Y forma parte de nuestras vidas”.